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lunes, 18 de febrero de 2013

LA DEMANDA DE ACERO CRECERÁ 5 POR CIENTO


Estará impulsada por un repunte en la producción de automóviles, electrodomésticos y la actividad petrolera, según estimaciones de la Cámara Argentina del Acero, que prevé inversiones de 470 millones de dólares para el sector.
                              
Luis Diez, director ejecutivo de la entidad, indicó a Télam que la demanda estará "empujada por una mejor performance de Brasil, un buen desempeño de la obra pública ligada a un año electoral y una demanda creciente del sector de artículos del hogar".

También la industria petrolera -cuya demanda de acero creció un 10% en 2012- continuará fortaleciendo la producción siderúrgica local mediante el avance de la explotación de yacimientos no convencionales.

Tras un año marcado por la desaceleración de la economía mundial, la producción de acero disminuyó tanto en volumen como en ganancias por parte de las principales compañías productoras.

En lo que respecta al precio de referencia a nivel mundial, la varilla de acero cayó durante el último trimestre a su nivel más bajo desde 2008 y hoy cotiza a un promedio de 277,75 dólares por tonelada, de acuerdo a datos del London Metal Exchange (LME), principal mercado de referencia internacional.

A mediados de 2008, antes de la quiebra de Lehmann Brothers, la varilla de acero -utilizada en la construcción- superaba los 1.000 dólares por tonelada.

ArcelorMittal, principal productora mundial con sede en Luxemburgo, redujo sus ganancias de 1.710 millones de dólares en 2011 a 1.320 millones el año pasado, mientras que la firma india Tata Steel -cuarta a nivel mundial- reportó pérdidas por 142 millones de dólares durante el último trimestre, de acuerdo a informes de la agencia Bloomberg.

Argentina ocupa el lugar 29 en el ranking de países productores elaborado por la organización World Steel, por delante de Australia, Suecia e Indonesia.

Es superada por otras economías emergentes como Sudáfrica, México y Brasil, en una tabla encabezada por China, Japón y EEUU.

"Cuando observamos el consumo de acero por trimestre en el 2012 vemos que su comportamiento ha sido muy equilibrado durante todo el año", afirmó Diez.

Sin embargo, la caída de la producción de acero crudo a nivel mundial también se hizo sentir en las fábricas locales: durante la última parte del año fue cercana al 20%, con una producción total en diciembre de 334.000 toneladas, de acuerdo a información suministrada por World Steel. "La producción de laminados no se vio tan afectada aunque también cayó aproximadamente 10 %", detalló Diez.

Para el sector, un factor clave en esta caída fue la prolongación de la parada programada de una de las plantas, cuya suspensión "fue motivada por las inversiones que se están realizando para ampliar la capacidad".

"Hay que tener en cuenta -destacó Diez- que el monto que invirtió el sector en 2012 para aumentar la capacidad y mejorar la calidad de sus productos fue de 390 millones de dólares y se esperan para este año 2013 unos 470 millones de dólares".

Desde la entidad consideraron que una de las mayores preocupaciones de la industria del acero mundial es el exceso de capacidad instalada que se advierte en China, la Unión Europea y algunos países de la ex Unión Soviética como Ucrania, y también Turquía, otro de los principales productores.

"Este excedente hace que estos países estén buscando permanentemente mercados alternativos ante la caída de la demanda de Europa -principal importador mundial- a través de la venta directa de acero o de productos manufacturados con alto contenido de acero", indicó Diez.

Según datos de la Cámara, el comercio indirecto de productos con contenido de acero desde China hacia América Latina en 2012 alcanzó 45.602 millones de dólares y representó el 7% de las exportaciones de China al mundo. Para América Latina, esta cifra fue 11% superior que en 2011.

La recuperación de la segunda economía del mundo ya comenzó a manifestarse en el aumento de su demanda de mineral de hierro, uno de los insumos básicos para la fabricación de acero crudo. Según el sitio especializado Market Watch, una de las principales proveedoras mundiales del mineral, la australiana Fortescue Metals Group, reportó un crecimiento del 32% en los envíos al país asiático con respecto al trimestre anterior, junto a un leve incremento de sus precios.

Es esperable que el traslado de costos de los insumos al acero crudo empuje el precio mundial y beneficie a los exportadores.

Entre ellos Ternium, principal compañía productoras de aceros planos y largos en Latinoamérica perteneciente al grupo Techint, cuyas acciones se recuperan después de experimentar una importante caída a mediados del año pasado: hoy cotizan a un valor promedio de 22,70 dólares en la Bolsa de Nueva York.

Ternium es un conglomerado que incluye a las compañías Hymsa (México), Usiminas (Brasil), y a la argentina Siderar, parte de cuyo paquete accionario (26%) está en manos del Estado vía ANSES.


Fuente: TELAM

viernes, 7 de septiembre de 2012

OPINION: Minería sustentable

(Juan Carlos Perucca, Ingeniero, Profesor Emérito de la Universidad de San Juan, Argentina) 

El impacto negativo de la actividad humana sobre el medio ambiente fue avanzando con el tiempo y su efecto fue haciéndose cada vez más severo. Desde su aparición sobre la Tierra, el hombre modificó el medio ambiente cortando árboles, desviando ríos, nivelando terrenos y, más recientemente, mediante la instalación de enormes centros urbanos e industriales. A partir de 1970 la comunidad internacional tomó conciencia de las consecuencias de tales acciones, y desde entonces se reconoce la necesidad de incorporar la variable ambiental en la formulación y ejecución de proyectos, especialmente aquellos referidos a recursos no renovables. Este tema hoy resulta particularmente sensible cuando se trata de industrias extractivas, de las cuales la más importante es la minería. En el mundo actual es imposible prescindir de los minerales, gracias a los cuales se abastece la humanidad de materias primas cuya demanda crece día a día y sirven para satisfacer necesidades que hoy resultan básicas para la comodidad del hombre moderno. Por ello, el concepto de protección ambiental no debe ser planteado como un dilema frente a la industria minera, sino antes bien como uno de sus elementos integrantes.


Con esta tesitura como base general, corresponde caracterizar adecuadamente en términos ambientales el área de influencia de un proyecto minero dado y, cualquiera fuese la etapa de desarrollo en que éste se encuentre, resulta perfectamente posible predecir sus impactos potenciales con el fin de adoptar las medidas de mitigación, corrección y prevención correspondientes.

A este respecto y dada la toma de conciencia hoy generalizada sobre la necesidad de proteger el medio ambiente, sin que ello afecte el permanente y continuo desarrollo económico de la región y el país, nace entonces el concepto de “desarrollo sustentable”, el cual resalta la necesidad de incorporar variables ambientales a todos los proyectos, postulando que no puede haber progreso sólido y estable si no existe la debida preocupación de toda la sociedad por una razonable protección ambiental.

Actualmente se conoce varias definiciones sobre “desarrollo sustentable”, algunas de ellas priorizando el componente económico, otras el social, pero coincidiendo todas en enfatizar el término “equidad”. Así, la idea de desarrollo sustentable es entendida como un proceso de crecimiento económico sostenido en el tiempo, capaz de contribuir a una mejor distribución del ingreso junto a una mayor calidad de vida social, ambiental y cultural, aprovechando en forma racional los recursos naturales para no comprometer el capital, las necesidades y la calidad de vida de las generaciones futuras.

Un desarrollo sustentable debe promover la conservación de los recursos naturales y, a la vez, ser técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable, de manera tal que permita satisfacer las necesidades crecientes y lograr el bienestar exigido por los habitantes de una región o país, manteniéndose al día con el avance de la civilización.

Los impactos ambientales dependen de la naturaleza, ubicación y magnitud del proyecto: pueden ser positivos o negativos, reversibles o irreversibles, permanentes o temporales, directos o inducidos, simples o acumulativos; a corto, mediano o largo plazo; etc. En la actualidad, la mayor preocupación ambiental surge del eventual predominio de los impactos negativos.

Todo emprendimiento realizado por el hombre, petrolero, minero, químico e incluso agroganadero, tiende a modificar el entorno físico, biótico, cultural y social del área de influencia de distintos modos e intensidades, dependiendo de la zona donde se ubique el proyecto y de las acciones previstas para su realización. De acuerdo con esto, las medidas de protección ambiental deberán enfocarse en minimizar los efectos negativos y, si ello fuera posible, en maximizar los efectos positivos, sean estos sociales, culturales y/o económicos.

En el caso particular de la industria minera, que hoy se encuentra en la mira de prácticamente todos los argentinos, su desarrollo en nuestro país ya es un hecho concreto, con San Juan señalando el camino como ejemplo a seguir. Los proyectos más importantes se ubican en la Cordillera de Los Andes y en las mesetas patagónicas, regiones ambas que no cuentan con muchas posibilidades de desarrollo si no es a través de la explotación de sus recursos mineros dadas sus características climáticas y geológicas totalmente adversas para las agroindustrias que caracterizan al resto del país.


http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=537291